Mi jornada de entrenamiento de ayer martes fue un poco diferente a como he entrenado hasta ahora.
Voy a empezar a dejar de un lado el trabajo aeróbico para centrarme más en la línea del entrenamiento anaeróbico. Como sabrán los karatekas más iniciados, este arte marcial requiere de dicho entrenamiento para afrontar con éxito tanto el kumite como los katas.
Lo primero que hice ayer, después del calentamiento obligado, fue hacer una serie de ejercicios isométricos de musculación. Mi experiencia en otras etapas de mi vida es que en breve se notan los resultados...
Después trabajé los katas (hasta Heian Yondan), primero de forma más lenta y luego a tope. Tengo que decir que el haber hecho la rutina de isométricos me proporcionó un tono muscular y rapidez que consideré notables.
Luego hice una serie de flexiones y abdominales para pasar seguidamente a otra serie de ejercicios isométricos. En esta nueva serie di el máximo, es decir, puse todo mi esfuerzo. Cuando esto se hace así, el trabajo anaeróbico sale también.
Por último estiré un poco y como digo siempre una buena ducha.
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